Categoría: General
Fecha: Miércoles 31 de Julio de 2013
El programa radial Para Empezar el día, de la emisora comunitaria Pensilvania Estéreo, empezó el jueves 18 de julio con una alerta. 'Dos niños del corregimiento de Arboleda están desaparecidos'. La voz corrió por caseríos y fincas. ¿De dónde son?, ¿quiénes son?, ¿cuándo se perdieron?, ¿quién los ha visto?
Fotografía 1: ria camino hacia la vereda playa rica por donde pasaron los niños extraviados de la vereda la mina, del corregimiento de arboleda (pensilvania). camino hacia la vereda playa rica por donde pasaron los niños extraviados de la vereda la mina, del corre
Las respuestas poco a poco fueron llegando a medida que de boca en boca llegaban noticias. Unos decían que los habían visto por el viejo camino a Pueblo Nuevo, otros que por las orillas del río Samaná, y otros que en el propio Pueblo Nuevo. El miércoles y el jueves los campesinos mezclaron en sus conversaciones sobre el precio y las ayudas cafeteras, los viajes a la cabecera municipal y el arreglo de vías con la desaparición de los dos alumnos de la escuela de la vereda La Mina del corregimiento de Arboleda. Al mediodía del jueves en Arboleda y en Pueblo Nuevo todos estaban alertados. Muchos temían lo peor, que se los robaron, que cayeron a un caudaloso río de la región. Otros conjeturaban: 'deben estar por ahí en el monte o donde un familiar y pronto regresarán'. Pronto muchos en Arboleda supieron la verdad. En realidad los niños huían de una posible represalia en sus hogares. En la jornada de estudio un compañero sufrió una fractura de mano, y ellos estaban seguros de que sus padres los reprenderían. Por eso, al finalizar las clases del miércoles tomaron un camino diferente al de regreso sus casas. Un niño convenció al otro de que se fueran para Morro Azul, vereda de Pueblo Nuevo, donde tiene un familiar. Tomaron un camino de la vereda, bajaron hasta las playas bordeando el río Samaná y al anochecer llegaron al lugar. A un joven le llamó la presencia de los dos niños, pero nadie pensó en la aventura que protagonizaban fuera de casa y que tenía angustiada a una familia de Arboleda. Los pequeños estudiantes pasaron la noche en la casa de una persona cercana a su familia. Allí dijeron que iban a hacer un mandado a la vereda Morro Azul, en el municipio de Nariño (Antioquia), argumento para desorientar a la familiar. Al día siguiente alguien los vio, con sus morrales, en el campero que todas las mañanas parte de Pueblo Nuevo hacia Pensilvania. Luego estudiantes que bajaban para el colegio de Pueblo Nuevo los vieron pasar por la playa, en la ruta que los lleva de nuevo a casa. 'Iban mojados y llenos de pantano', comentaron. A esa hora miembros de las estaciones de Policía y de bomberos seguían tras la pista de los alumnos. Ómar David Ríos y Víctor Alfonso López les informaron que en la vereda Playa Rica hallaron a los dos muchachos. La profesora de esta vereda, Gloria Lalinde, cuenta el desenlace final. 'Observé que los niños que había visto pasar la tarde anterior regresaban con sus cuadernos, me pareció extraño. Fui alertada por vecinos para que les pusieran cuidado'. Los niños estaban jugando en el río y ella envió estudiantes para que los trajeran al centro educativo. Los menores no querían y por eso la docente mandó refuerzos para que los convencieran. 'Los traen como sea', les dijo. Por fin lograron que entrarán al plantel y allí los atendieron. La Policía y los bomberos los llevaron de regreso a Arboleda, donde los padres y la comunidad los recibieron con alegría al verlos sanos y salvos. Osman Estiven López Giraldo y Emerson ALvarez Ospina Nuevo. Ojo padres Una psicóloga Noelba Calle, psicóloga, afirmó que hay que hacer un proceso de sensibilización preventiva con los padres de familia antes, durante y después de cualquier situación que enfrenten con sus hijos. Añade que ese proceso consiste en el diálogo, la confianza y la comunicación asertiva. 'Muchas veces los padres intimidan a sus hijos diciéndoles que si hacen alguna cosa les van a dar una pela o que si no se manejan bien los van a castigar. Hay que invitar a la escuela de padres a que hablen sobre la comunicación asertiva porque la relación entre padres e hijos tiene que generar es confianza y no miedo, porque ahí es cuando los niños toman decisiones como esconderse, mentir o dejar la casa', dijo. Agregó que debe existir una personería en donde se trabaje una sensibilización con los padres antes de que se les entreguen los niños para que no tomen medidas drásticas y que permitan que los menores expresen qué pasó, en qué momento se llenaron de miedo y qué aprendieron de la experiencia. Del ICBF Jorge Eduardo Céspedes, director del ICB en Caldas, manifestó que en estos casos dialogan con los padres y los docentes para que la reprensión a los niños sea verbalizada, hablando con ellos y preguntándoles las cosas de una manera civilizada. 'Aún se ve que las instituciones educativas y los padres reprenden a los niños con castigos muy severos y por temor a ellos hacen lo que hicieron en este caso. Frente a ello nosotros intervenimos con nuestro equipo sicosocial conformado por una psicóloga, una trabajadora social y profesionales en desarrollo familiar para que hablen con la familia, y si es el caso con los docentes', concluyó. Recomendaciones La Policía recomienda lo siguiente: * Alertar sobre cualquier anomalía que tenga que ver con el regreso de los estudiantes a casa. * La alerta debe ir dirigida a la comunidad, a los cuerpos de seguridad y a los medios de comunicación.
Fuente: La Patria. [955]
Autor: Oscar Gómez - Pueblo Nuevo (Pensilvania)
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Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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