Categoría: Seguridad
Fecha: Jueves 04 de Julio de 2013
Nosotros apoyamos el proceso de paz haciendo nuestro trabajo, atacando de manera permanente todo lo que atente contra la seguridad y lo atacamos hasta el día que el gobierno diga pare”, afirmó el alto oficial.
Fotografía 1: el comandante de la octava brigada, coronel jairo leguizamón, dijo no tener información sobre presencia de grupos armados en el eje cafetero.
En el Quindío y en el Eje Cafetero colombiano no hay guerrilla. La confrontación con grupos armados al margen de la ley se extinguió por completo desde comienzos de 2013 en la región. La afirmación la hizo el comandante de la Octava Brigada con sede en Armenia, coronel Jairo Leguizamón, quien advirtió que los hombres del ejército siguen alerta y vigilantes, así como apoyando las acciones en las zonas limítrofes con Tolima, Chocó y Antioquia. Coronel Leguizamón, ¿se puede afirmar con toda seguridad que la legendaria guerrilla colombiana está extinguida en el Quindío y el Eje Cafetero? Sí, lo afirmamos. En este momento nosotros no tenemos información de que haya presencia de estructuras armadas en ninguno de los tres departamentos que le corresponden a la Octava Brigada. ¿Cómo y desde cuándo se acabó con la guerrilla en el Eje Cafetero? Estamos hablando de que el último reducto, a comienzos de este año, estaba haciendo presencia en el sector de Pueblo Rico, Risaralda, cuyo cabecilla era alias Beto, de la columna Aurelio Rodríguez de las Farc. Beto tomó la decisión de desmovilizarse, hace aproximadamente dos meses y medio se entregó con su compañera sentimental y con todo el armamento que tenía con él. ¿De los frentes 50 y 21 que actuaban en el Quindío, ya no queda nada? No hay nada, el 21 está delinquiendo en el área del Tolima. Sin embargo, nosotros estamos coordinando operativos permanentes con la Sexta Brigada en el área de Roncesvalles, Potosí, el cañón de Anaime, Cajamarca y San José de las Hermosas. Estamos yendo más allá de los límites territoriales y de la jurisdicción que tenemos para evitar que ellos vengan al Quindío. En el sector del Chocó también estamos coordinando trabajos con la Brigada 15, en Caldas estamos haciendo reuniones con la Cuarta Brigada para la seguridad en todo lo que corresponde al cañón del río Samaná y municipios cercanos que fueron muy golpeados por la violencia como Norcasia, Pensilvania y Samaná que son localidades priorizadas por nuestro gobierno nacional en donde ya no tenemos presencia guerrillera. Pero hay quejas de extorsión por parte de la guerrilla. A comienzos de año hubo llamadas extorsivas por parte de un terrorista conocido como alias Salcedo, que alcanzó a intimidar a los comerciantes de los municipios cordilleranos, pero producto de las operaciones militares fue dado de baja en combate. En el sector de Salento teníamos al terrorista alias el Tío que estaba haciendo lo mismo —cada región tiene un bandido que aqueja con eso— pero afortunadamente también fue dado de baja en operaciones militares hace aproximadamente cuatro meses. Coronel, pero todo indica que aún prevalecen las llamadas milicias urbanas. Ese es un problema que sería imposible e irresponsable de mi parte decir que no hay. En este momento no tenemos información, sin embargo, hay algunas personas que son proclives a esta parte del trabajo de los grupos al margen de la ley, especialmente a aquellos donde ellos hicieron presencia hace algunos años. Pero no hemos tenido información de que estén actuando con extorsiones o que estén realizando actividades de reclutamiento o proselitismo que es lo que normalmente hacen estas estructuras. ¿Y quiénes son entonces los que llegan a las universidades públicas del área a pintar letreros de las Farc? Sabemos que los centros universitarios son abiertos para que la gente manifieste su forma de pensar, algunos jóvenes tomarán la decisión de pintar o no pintar y yo me atrevería a pensar que es un acto más de rebeldía, y no que ellos sepan realmente qué significa pintar un letrero digamos de las Farc. Lo tomamos como un acto irresponsable de algunos jóvenes, pero no es ni una posición ni una constante en las universidades, porque si hay algo claro en los planteles educativos es que están dentro del marco legal y no van a permitir que prospere o que tome fuerza un grupo de estos. ¿Eso no es una guerrilla? No. Son jóvenes que dentro de su cambio de vida de bachillerato a la universidad están cambiando y parte de su rebeldía es pintar, es como aquel que pinta un graffiti del Deportes Quindío. ¿El Eje Cafetero es hoy un espacio donde ha terminado el conflicto armado, se adelantó a los diálogos del gobierno con las Farc en La Habana? La idea es esa, que al llegar a feliz término y se logren los acuerdos en la agenda pactada entre el gobierno y este grupo terrorista, pues el país esté en las condiciones que está nuestro Eje Cafetero, libre de estructuras armadas de las Farc, libre de actos terroristas, libre de presencia de estos bandidos, pero no podemos descuidarnos, porque los tentáculos de las bandas criminales y de la delincuencia común no se han acabado. Combate a las bandas criminales ¿Ahora la misión de ustedes está relacionada con las bandas criminales? Contra todo lo que atente contra la seguridad, la tranquilidad de la región y de nuestros ciudadanos como la delincuencia, microtráfico, extorsiones, robos, secuestros, todo lo que atente contra nuestros ciudadanos es nuestra responsabilidad. ¿Estas labores chocan con la actividad de la Policía? No, porque ellos también tienen su misión constitucional, podemos actuar respetando los protocolos que debemos cumplir para cada evento o acción. Si yo voy a actuar contra la delincuencia común, si voy a hacer alguna diligencia, tengo que estar acompañado de un funcionario de la Policía Judicial, para que me dé legalidad y transparencia. Ustedes combaten la minería ilegal. ¿Eso está creciendo? Desafortunadamente encontramos un foco en la vereda El Cuzco de Montenegro. Hace cerca de 20 días capturamos en este sector a 32 personas, acompañados del CTI de la Fiscalía. La minería ilegal tiene todos los ejemplos negros que se quieran en el país, la minería ilegal va de la mano con la delincuencia, va de la mano con la llegada de bandas armadas de estructuras criminales, porque los dineros que se mueven son muchos, por lo que hay que estar muy atentos a esto. Los estamos persiguiendo. Volvamos al conflicto interno. ¿Están preparados para recibir los reinsertados después de la firma de la terminación del conflicto en La Habana? Si bien es cierto que aquí no hay estructuras, puede ser que nuestro Eje Cafetero sea receptor de algunos desmovilizados, pero partamos de la buena fe de que quien entregue las armas, tome el sendero del bien. A parte de eso el gobierno está dando todas las garantías para que esas personas tomen el camino del bien. A los desmovilizados se les ha respetado sus derechos, el gobierno ha cumplido con los dineros o subsidios, o sea, ejemplos buenos muchos, esperamos que ninguno se salga de ahí. ¿Usted como activo del Ejército Nacional Colombiano, apoya el proceso de paz en La Habana, Cuba? Nosotros apoyamos el proceso de paz y lo apoyamos haciendo nuestro trabajo, lo apoyamos atacando de manera permanente todo lo que atente contra la seguridad y lo atacamos hasta el día que el gobierno diga pare. Hasta este momento no hemos recibido ninguna otra orden y el mejor apoyo es produciendo resultados y trabajando diariamente.
Fuente: La Crónica del Quindío. [927]
Autor: Miguel Ángel Rojas Arias
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Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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