Categoría: General
Fecha: Jueves 14 de Agosto de 2003
Me tomé unas cervezas con mis amigos y mi familia. Fue como volver a vivir . Después de ocho meses y dos días de reclusión en la cárcel La Blanca, de Manizales, acusado de varios delitos que cometió un jefe paramilitar homónimo, Raúl Giraldo González celebró hasta la medianoche del lunes pasado en su casa de Palestina (Caldas), por recobrar su libertad. El verdadero criminal fue condenado a 38 años de cárcel, pero fue Giraldo quien estuvo a punto de pagarlos.
Me tomé unas cervezas con mis amigos y mi familia. Fue como volver a vivir . Después de ocho meses y dos días de reclusión en la cárcel La Blanca, de Manizales, acusado de varios delitos que cometió un jefe paramilitar homónimo, Raúl Giraldo González celebró hasta la medianoche del lunes pasado en su casa de Palestina (Caldas), por recobrar su libertad. El verdadero criminal fue condenado a 38 años de cárcel, pero fue Giraldo quien estuvo a punto de pagarlos. Iré al restaurante (su negocio) para hablar con los amigos , comentó Giraldo, un campesino y comerciante de 53 años, oriundo del corregimiento de Florencia, de Samaná (Caldas). La historia comenzó en la región del Opón, en Santander, entre 1992 y 1994. Los Macetos, un grupo de paramilitares al mando de Raúl Giraldo asesinó a 30 personas en varias masacres. La investigación fue asumida por la Fiscalía. Doce personas fueron sindicadas de los crímenes y algunas de ellas fueron detenidas. De acuerdo con el abogado Héctor Jaime Castro, quien representó a Giraldo, el fiscal al que le correspondió el caso buscó en la Registraduría las cartillas decadactilares de los Raúl Giraldo que encontró. Como la mayoría de los presuntos autores de las masacres eran de Antioquia, el fiscal buscó solo las correspondientes a los Raúl Giraldo de ese departamento. En Nariño, municipio vecino de Florencia (Caldas), estaba registrado un Raúl Giraldo, que resultó ser el comerciante caldense. En 1996, la Fiscalía vinculó al proceso a Giraldo González y le expidió orden de captura. Después de pasar por varios estrados judiciales durante cinco años, el caso regresó al Juzgado Especializado de Bucaramanga, que en noviembre del año pasado condenó a Raúl Giraldo a 38 años de cárcel por homicidio, conformación de grupos paramilitares y secuestro, entre otros. En diciembre pasado, Giraldo regresaba a su casa en Arauca, donde vive hace 12 años, y fue detenido en un retén de la Policía. De allí fue llevado a los calabozos de la Sijín, en Manizales. Al día siguiente, Castro y Rosemberg Hidalgo asumieron el caso por oficio y fueron notificados de la sentencia condenatoria y la apelaron. Con la partida de bautismo del comerciante, de su esposa y de sus cinco hijos y constancias de que él vivía en Caldas en la época de las masacres, trataron de demostrar que se trataba de un homónimo del jefeparai . Hace un mes, interpusieron una tutela. Esta fue negada por la Corte Suprema porque existían otros medios de defensa en este caso, pero la acción sirvió para agilizar el proceso. El magistrado ponente ordenó un cotejo físico para confirmar la sentencia o para ordenar la libertad inmediata. El examen se realizó hace 15 días y en él se comprobó que el comerciante es una persona diferente al jefeparai . Castro afirmó desconocer por qué no se realizó esa prueba antes. Sobre el caso, voceros de la Fiscalía General dijeron que en el momento de la investigación el organismo recaudó unas evidencias que conducían a señalar a Giraldo como responsable de esos delitos. Con esas mismas pruebas y algunas adicionales recaudadas por un juez especializado fue sentenciado. Hasta ese momento, ni el juez ni el Ministerio Público, que actuó en el proceso, encontraron pruebas de lo contrario. La Fiscalía explicó que el fallo de segunda instancia significa que aparecieron nuevas evidencias que terminaron con la absolución de Giraldo.
Fuente: El Tiempo. [510]
Autor: General
Cantidad de Impresiones: 493
Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
Comentarios