Categoría: Conflicto Armado
Fecha: Miércoles 28 de Agosto de 2002
Si nos descuidamos Florencia podría ser un Bojayá , dijo uno de los miembros de una patrulla de 50 hombres de la Policía, que no pudieron arribar al casco urbano de Florencia, corregimiento del municipio de Samaná, en Caldas, y se salvaron de ser emboscados por unos 300 guerrilleros de las Farc la semana pasada.
Fotografía 1: combates en florencia, caldas
'Si nos descuidamos Florencia podría ser un Bojayá', dijo uno de los miembros de una patrulla de 50 hombres de la Policía, que no pudieron arribar al casco urbano de Florencia, corregimiento del municipio de Samaná, en Caldas, y se salvaron de ser emboscados por unos 300 guerrilleros de las Farc la semana pasada. 'Lo que viví allá -dijo- me hizo recordar los hechos narrados por un periodista español (Paco Gómez Nadal, en el libro Los muertos no hablan) tras la masacre de más de un centenar de civiles en ese pueblo del Chocó. Si las cosas siguen así, en Florencia podría suceder lo mismo'. De acuerdo con el relato, la actual situación de orden público en Florencia, caserío de unos 12 mil habitantes, situado en la zona oriental del departamento de Caldas, es alarmante. Los continuos enfrentamientos entre los frentes 9 y 47 de las Farc y las autodefensas, ponen en riesgo cada día más a la población civil. 'A la gente le dio entre alegría y miedo vernos. Estoy seguro de que muchos pobladores no veían la Policía desde hace seis años, cuando las Farc atacaron por segunda vez el pueblo y desterraron a la institución', comentó la fuente, quien demuestra enojo por no haber podido coronar las calles de Florencia, pero a la vez tranquilidad por haber salvado su vida. Cuando les faltaban cinco kilómetros para pisar la zona urbana del corregimiento, los policías fueron advertidos de la presencia cercana de 300 guerrilleros de las Farc, al mando de una comandante conocida como Karina. 'De no haber recibido apoyo aéreo, habrían sido emboscados', manifestó el coronel Mauricio Gómez Guzmán, comandante de la Policía Caldas. Durante el regreso, el cual, por obvias razones, se hizo por una ruta diferente a la que se utilizó para tratar de alcanzar el casco urbano del pueblo, los policías avistaron en el filo de las montañas que rodean el corregimiento de Berlín, situado a pocos minutos de Florencia, varios campamentos de paramilitares. Atrás de los policías quedaron los guerrilleros de las Farc y las autodefensas. Pero también quedó la incertidumbre de lo que puede ocurrir en los próximos meses. El lunes pasado también se presentaron combates entre las Farc y tropas del Batallón Patriotas de Honda en la carretera que une a Samaná con Victoria. No se conocieron reportes de muertos y heridos entre los combatientes.
Fuente: El Tiempo. [420]
Autor: Justicia
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Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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