Categoría: Carretera
Fecha: Sábado 18 de Noviembre de 2006
Las cascadas sobre la carretera son un espectáculo que sorprende a la personas que visitan Samaná. Aunque bellas, no dejan de ser una complicación para el mantenimiento de las vías, como esta que desemboca en el río La Miel.
Fotografía 1: cascada via samaná
La Dorada, 18 Noviembre 2006. La carretera entre Samaná y Cañaveral (vereda de Victoria), en el oriente de Caldas, se cerró desde le jueves para adelantar el arreglo de la calzada en las denominadas bateas, que son los sitios donde caen las cascadas de agua y que ocasionan el deterioro de la vía. Por tal razón, desde el jueves no hay paso. Se reabrirá de nuevo el jueves próximo. Son varios puntos donde se realizan los trabajos. Por ejemplo, entre el puente del río La Miel (que marca el límite entre Victoria y Samaná) y Cañaveral, donde es común ver docenas de caídas de aguas cristalinas, se adelantan obras. Entre La Miel y la cabecera municipal hay otras tres bateas que serán reconstruidas. La rehabilitación se hace en un convenio interadministrativo entre la Alcaldía de Samaná y la Secretaría de Infraestructura departamental, con un convenio de 65 millones de pesos. En la primera fase del proyecto se arreglarán siete sitios donde hay cascadas. Por lo general, estos puntos están pavimentados y el agua fluye sobre el cemento (por eso el nombre de batea) y sigue su cauce hasta llegar al río. En otros casos existe un pequeño puente y las aguas pasan por debajo. Paso restringido El Secretario de Planeación local, Edwin Quintero Araujo, indicó que habrá dos cierres más. El segundo será entre el 30 de noviembre y el 7 de diciembre y el tercero a partir del 14 de diciembre y se prevé que es por dos o tres días. Por tanto, los moradores de la zona tendrán que tolerar los inconvenientes que tales cierres ocasionan. “Aquí tuvimos una reunión entre la comunidad y las autoridades y se explicó el motivo de los cierres. La mayoría entendió, aunque no faltó el que se siente perjudicado, pero todos saben que es por el mejoramiento de la carretera. Luego los beneficios serán mayores”, dijo Quintero. La vivencia Traumas por el bienestar Aunque la mayor parte de los pobladores de Samaná es comprensiva frente al cierre de la vía que se vivirá, de forma intermitente, por una quincena, hay personas que ya sufrieron inconvenientes de movilización el primer día de restricción en la vía hacia Cañaveral. Por lo menos ese es el caso de una mujer embarazada que vivió todo un trauma para llegar a Manizales y ser atendida, pues tuvo que recorrer cerca de 10 horas de camino. “Sabemos que para los pacientes del Hospital San José que tengan que ser traslados a Manizales durante los días del cierre de la vía a Victoria, las cosas se les complicará. El primer caso lo vivimos ayer (antes de ayer) cuando a una joven embarazada se le adelantó el parto y la ambulancia tuvo que tomar camino por la vía Samaná-Pensilvania-San Daniel-Petaqueros”, relató Gloria Patricia, auxiliar de Enfermería. Añadió: “lo normal es que un parto se dé a las 35 semanas, para a esta mujer se le adelantó a la semana 29, por lo que era urgente llevarla a Manizales”. La empleada de servicio Dolly Bedoya es de las que comprende y respalda el cierre de la vía, porque sabe que es para mejorar la carretera, pero manifiesta su temor por el incremento en el precio de los alimentos y la falta de provisiones durante esos días. “A los proveedores les toca dar una vuelta más grande y por tanto cobran más. Aquí no hay fuentes de empleo y los que trabajamos recibimos muy poco. Por eso esperamos que los trabajos se hagan muy rápido para que nuestros bolsillos no se afecten”.
Fuente: LA PATRIA. [14]
Autor: Guillermo Rojas Corresponsal
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Editado Por: Guillermo León García Castaño.
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