Categoría: Conflicto Armado
Fecha: Martes 01 de Septiembre de 2015
Nadie morirá en nuestro territorio a causa de estas trampas mortales. Una maravillosa manifestación de paz es que el Quindío es un departamento libre de minas antipersonal. Y que, además, el Eje Cafetero será la primera región colombiana de estar libre de estos aparatos explosivos en el 2016, cuando se termine el desminado en el municipio de Samaná, Caldas, el único territorio donde se han encontrado en los últimos años. Esto significa que ningún niño, ningún campesino, ningún turista, ninguna persona en nuestro territorio puede morir a causa de estas trampas mortales, sembradas con mayor acuciosidad en otras regiones del país.
Nos alegra la reanudación del proyecto de desminado en la vereda El Orejón, en el municipio de Briceño, en el departamento de Antioquia, suspendido por denuncias de presencia de paramilitares en la zona, que impedían el ingreso del personal técnico de desminado, que incluye a guerrilleros de las Farc, uno de los grupos responsables de la siembra de estos artefactos. El Orejón, además de ser la región que contiene más minas por metro cuadrado, es un laboratorio para continuar con esta actividad en otras zonas del país. Es muy importante decir que en el caso de Samaná Caldas, la actividad la cumple un grupo especializado del Ejército, adscrito a la Octava Brigada con sede en Armenia, pero de forma muy manual. En el Orejón, se empezó ayer, al reiniciarse las labores, un desminado más técnico, que ya no usa solo perros, sino también a través de remoción de tierra o excavación a mayor profundidad. La segunda zona en la que se debe emprender este proceso es en el Meta, donde la labor será dispendiosa, por lo extenso de los terrenos donde se cree que quedaron instaladas las minas. El acompañamiento de las Farc, con miembros de esta guerrilla que conoce los sitios y trata de precisar los lugares donde están los artefactos, será muy importante. Esta es una de las acciones del desescalamiento del conflicto, que debemos apoyar y mantener. Volviendo al Quindío, sería muy importante que nuestra región se promocionara como tal, como un departamento libre de minas antipersonal, como un territorio donde hace más de seis años se acabó la guerra con las Farc, donde avanza el posconflicto mucho antes de que se sentaran a conversar el gobierno con las guerrillas en La Habana. La trascendencia de promocionar estas características es propiciarles a los viajeros información confiable para realizar turismo rural y turismo ambiental. La vida moderna está orientada el descanso más allá de las playas, en las montañas, donde está la quietud, el silencio, el paisaje de riscos y de vientos, los lugares de ordeño y de cosechas de frutos, donde se encuentran los sonidos de los pájaros y los ríos cuando descienden por los peñascos. Y ese paisaje, sin minas antipersonal, sin guerrillas, sin peligros de enfrentamientos y de posibles secuestros, se convierte en un atractivo maravilloso. Adicional, el Quindío tiene la sede de la Octava Brigada del Ejército. Y, por tanto, cuenta con tres batallones de soldados: Cisneros, Cacique Calarcá y el batallón de alta montaña. Esos soldados deben de estar permanentemente en cada uno de nuestros rincones geográficos, para ofrecer seguridad, claro, pero sobre todo percepción de seguridad, que es lo primero que debemos despertar. El gobierno debe desplegar una gran campaña en las zonas donde se han detectado robos, atracos y extorsiones. Una campaña conjunta entre Policía, Ejército, gobierno departamental y municipal, pero sobre todo con la comunidad. Sin esta, sin la participación directa de la comunidad, colaborando, siendo solidaria, uniéndose a las autoridades, es casi imposible actuar contra la delincuencia. El Quindío, en resumen, es el primer departamento colombiano libre de minas antipersonal y de guerrilla, y se debe configurar como el territorio más seguro en Colombia. Sí se puede, si se implementa un plan donde todos participemos.
Fuente: la Crónica del Quindio. [1389]
Autor: Editorial
Cantidad de Impresiones: 330
Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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