Categoría: Violencia
Fecha: Sábado 21 de Diciembre de 2013
Tres disparos le propinaron cuando se encontraba en su finca llamada Las Cabañas, jurisdicción del corregimiento La India. El crimen fue descubierto ayer aproximadamente a las 6:30 a.m. por dos ciudadanos que viven en predios aledaños, zona rural del municipio de Filandia. Uno de estos que vive más cerca se levantó muy temprano a iniciar sus labores diarias y presintió que algo no andaba bien, pues no era normal que su vecino hubiese primero dejado las luces encendidas toda la noche y que a esa hora nada que las apagaba.
Fotografía 1: el hecho criminal se registró en zona rural del municipio de filandia, en la finca de propiedad de la víctima.
Por ello con cierto temor fue hasta el otro predio y le comentó al dueño del mismo lo que estaba pasando, por lo que así juntos fueron hasta la casa del señor Pérez, llevándose una gran sorpresa al encontrarlo allí muerto. Tras el descubrimiento pero aún sin tener certeza de las causas del deceso de inmediato dieron aviso a la Policía de la municipalidad sobre esta situación. Ante ello las respectivas unidades acudieron al sitio indicado, ubicando efectivamente a este agricultor sin vida. De este modo, procedieron a coordinar con las unidades de criminalística de la Seccional de Investigación Criminal, Sijín, para que se encargaran de las correspondientes diligencias y a comunicar la triste noticia a sus parientes. Así los uniformados una vez recopilaron el material probatorio necesario, adelantaron la inspección técnica al cadáver, descubriendo en ese momento que se había tratado de un asesinato al observar las heridas producidas por las balas en su humanidad. Una vez adelantados los procedimientos de ley condujeron el cuerpo hasta la morgue del hospital San Juan de Dios para la necropsia. Momentos de mucha tristeza se vivieron en la humilde vivienda donde el señor Alberto Antonio habitaba solo. Sus tres hijos en medio del dolor se preguntaban el por qué de su muerte, sin entender quién le pudo haber segado la vida. Recordaron que la última vez que habían hablado con él fue el jueves y en ningún momento les manifestó nada extraño. “En su tiempo libre cuando no estaba dedicado a las labores del campo su pasión eran los gallos de pelea, por lo que tenía varios y le gustaba mucho asistir a galleras”, expresaron. Señalaron que en esa finca llevaba aproximadamente 12 años y que la mayor parte de su existencia la paso en Filandia, a pesar de que era natural de Samaná, Caldas. La noticia de su muerte se propagó rápidamente en la localidad quindiana, donde la víctima era muy conocida. Por su parte, los miembros de la fuerza pública indicaron que avanzan en las respectivas investigaciones para tratar de esclarecer el hecho criminal lo más pronto posible. Extrañamente los vecinos no escucharon los disparos, que le habrían sido propinados empezando la noche del día jueves. Dentro de las primeras hipótesis se conoció que posiblemente se haya tratado de un problema personal. Tanto la velación como las exequias se adelantarán en el municipio quindiano, aunque al cierre de esta edición se esperaba confirmar la hora del sepelio, pues se ultimaban los detalles para la reclamación del cadáver en la capital quindiana.
Fuente: La Crónica del Quindío. [1038]
Autor: Violencia
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Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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