Categoría: Recreación
Fecha: Jueves 07 de Noviembre de 2013
En Colombia el turismo ecológico se está poniendo de moda. La gente quiere respirar aire puro, reencontrarse con la naturaleza, disfrutar el paisaje, llenarse de verde las pupilas. La oferta es más ambiciosa cada día. Todo porque los colombianos estamos cansados de las selvas de cemento y, en consecuencia, buscamos sitios paradisiacos para pasar momentos tranquilos, en comunión con la naturaleza. El Amazonas se ha convertido en destino turístico no solo por la diversidad de su flora y su fauna sino por el encanto de los paisajes, por sus bosques tropicales, por ese río que atraviesa la selva llenándola de murmullos y ese lago de los siete colores que invita a la contemplación de su exquisita belleza.
Fotografía 1: venderle al país esta riqueza natural como atractivo turístico podría ayudar a mejorar las condiciones de vida de muchos ciudadanos.
En la zona que conforma lo que se ha denominado desde hace muchos años como el Eje Cafetero, abundan ahora los sitios para la recreación y el esparcimiento que toman como atractivo las fortalezas que les brinda el paisaje. Esta región que integran tres departamentos se ha convertido en el segundo destino turístico de Colombia, después de la Costa Atlántica. Ello obedece a la innovación que representan los parques temáticos. En Montenegro, el torrente de visitantes crece cada día debido a las maravillas que ofrece el Parque Nacional del Café. En Quimbaya funciona el Parque Nacional de la Cultura Agropecuaria, un parque temático donde el visitante se deleita con las actividades del campo. La declaratoria de la Unesco del Paisaje Cultural Cafetero como patrimonio de la humanidad le abre a la zona cafetera múltiples perspectivas como destino turístico. Está en manos del Gobierno Nacional fortalecer con políticas de estímulo a la inversión en este sector el afianzamiento de esta zona en este sentido. Son muchos los proyectos que para atraer el torrente turístico hacia esta sección del país se están tratando de consolidar en este momento por parte de inversionistas privados. Incentivarlos para que esa inversión sea rentable a corto plazo debe ser un compromiso de las entidades oficiales que regulan la actividad turística. Antioquia aprovechó la construcción del embalse de Guatapé para apostarle al turismo como actividad económica que genera calidad de vida a las gentes que habitan en su área de influencia. Cientos de familias han encontrado en el turismo que se genera alrededor de la represa y la piedra de El Peñol oportunidades para generar desarrollo económico en la región y, sobre todo, para garantizar ingresos a quienes ven en el turismo una manera de rebuscarse la vida sin necesidad dedisponer de un gran capital. La venta de artesanías, los negocios de comida, los hoteles en casas de familia, el servicio de transporte, el recorrido en lancha por el embalse son actividades que garantizan ingresos a la población. El departamento de Caldas tiene en el embalse de la Miel una oportunidad para desarrollar un gran proyecto turístico, que puede beneficiar a municipios en los cuales, debido a la crisis cafetera, la población atraviesa dificultades económicas. El desempleo en pueblos como Norcasia y Samaná podría combatirse si se le apuesta a un gran complejo turísticoque aproveche las fortalezas del paisaje, que por allí es exuberante. Venderle al país esta riqueza natural como atractivo turístico podría ayudar a mejorar las condiciones de vida de muchos ciudadanos. El Estado puede conceder créditos con tasas de interés blandas para desarrollar proyectos turísticos en una zona que tiene futuro en este sentido. En Santander se han dado grandes pasos para consolidar la industria turística. El Parque Nacional del Chicamocha, que explota la riqueza paisajística del imponente cañón del mismo nombre, con un cable aéreo de seis kilómetros, es otro espacio para los colombianos disfrutar el turismo ecológico. Recorrerlo es respirar el aire puro de la naturaleza. Observar desde el aire la majestuosidad de ese río que Eduardo Caballero Calderón describió en una de sus novelas es sentir que ese verde que ciñe su cintura se mete en nuestros sentidos. Como se mete en los huesos ese frío que se siente cuando se visita el Nevado del Ruiz. El Gobierno Nacional debe estimular proyectos que buscan abrir nuevos espacios para la recreación. El ecoturismo tiene futuro.
Fuente: El Tiempo. [1023]
Autor: José Miguel Alzate
Cantidad de Impresiones: 873
Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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