Categoría: General
Fecha: Viernes 18 de Octubre de 2013
Fecha:2013-10-18 Junto con ellos cayeron los otros jefes de la banda: un israelí, varios colombianos, un ex oficial de la Marina peruana y un mexicano con presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa. Iban a enviar cuatro toneladas de cocaína a Letonia. También fue capturado el colombiano German Augusto Ortiz Cardona.
Fotografía 1: el narco indultado - el colombiano edwin valenzuela
LIMA Uno de los capos de la mafia multinacional pescada en Piura hace una semana con casi 4 toneladas de cocaína guardaba un sorprendente secreto. Se trata del colombiano Edwin Valenzuela (34), quien aparece en la lista de 373 narcotraficantes indultados por la Comisión de Gracias Presidenciales del gobierno aprista, que dirigió Miguel Facundo Chinguel, hoy preso en el penal San Jorge. Valenzuela fue detenido como cabecilla de una banda que traficaba cocaína a través de Serpost, el 24 de mayo del 2004. La Policía determinó que Valenzuela estaba a cargo de preparar y acondicionar la droga, por lo que fue sentenciado a 12 años de prisión por tráfico de drogas en 2004. En 2009, sin embargo, Facundo Chinguel le redujo la pena a la mitad y el colombiano obtuvo su libertad en mayo del 2010. Tres años después, vuelve a los titulares. La Policía lo detuvo junto con otros 16 miembros de una organización que pretendía enviar casi 4 toneladas de cocaína a Letonia desde el puerto de Paita, en Piura, el martes 8 pasado. Junto con Valenzuela cayeron varios peces gordos: los militares peruanos en retiro Jorge Pereda (36), exoficial de la Marina, y Renzo Rodríguez (41), un exoficial del Ejército. También fueron detenidos Enrique Tato (50), un exfuncionario de la Gendarmería argentina, el mexicano Guillermo Beltrán (50), el israelí Haim Lewy (56) y los colombianos Hernán Jiménez (42), Germán Ortiz (42) y Diego Grajales (35). Toda una red multinacional. El narco indultado El colombiano Edwin Valenzuela, uno de los 15 detenidos en Paita, fue beneficiado en el segundo gobierno de Alan García con uno de los famosos "narcoindultos". Valenzuela, de 34 años, fue detenido en el año 2004 acusado de ser el cabecilla de una banda que enviaba droga al exterior a través de "Serpost" la empresa de correo más conocida en Perú. La Policía determinó que Valenzuela estaba a cargo de preparar y acondicionar la droga que viajaba en las encomiendas, por lo que fue sentenciado a 12 años de prisión por tráfico de drogas en 2004. Sin embargo, en 2009, la Comisión de Gracias Presidenciales, liderada por Miguel Facundo Chinguel (hoy preso en el penal de San Jorge), le redujo su condena y el colombiano recuperó su libertad a fines de 2010 junto a otros 372 narcotraficantes. Los medios en Perú señalan que la nueva detención de Valenzuela comprueba que, como lo han denunciado en su momento, no hubo un análisis minucioso en la entrega de los beneficios penitenciarios a los acusados por tráfico ilícito de drogas. El silencio de la Cancillería Tiempo Argentino se comunicó con la Cancillería para intentar obtener más datos sobre la actividad del ex gendarme Enrique Luis Tato en el Consulado de Lima, pero se negaron a brindar información. De acuerdo con la investigación de los policías de Perú, Tato fue custodio del embajador argentino en Lima en 1995. Ese mismo año, en la Argentina –gobernada por Carlos Menem– estalló el escándalo por la venta ilegal de armas a Ecuador, que por entonces mantenía un conflicto con Perú. Según las escuchas telefónicas de las fuerzas de seguridad peruanas, Tato cumplía un rol fundamental en la organización narco: era el encargado de negociar el precio del kilo de cocaína desde su empresa en la ciudad de Piura. La cifra 4056 kilos de cocaína, entre sólida y líquida, camuflada en unos contenedores con filetes de pota, un calamar gigante de la zona. EL ZARPAZO el 08 de octubre a la 1 de la tarde, el personal policial y dos fiscales intervinieron el inmueble de la manzana C, lotes 36, 37 y 38 de la Comunidad Campesina Nueva Esperanza – Paita, donde funciona la Empresa Distribuidora "San Francisco". A este lugar había ingresado un camión, conducido por Guido Reyes Coronado (39), cargado con el contenedor N° MSWU 0109889, de la empresa Maersk. El cubículo contenía 600 sacos de polietileno de aleta de tiburón, de 30 kilos cada uno, así como 100 sacos de filete de pota congelada, sumando 3 mil kilos. La exportación tenía como destino Riga – Letonia, a través del puerto de Paita. Dentro del local se detuvo a los colombianos Hernán Darío Jiménez Arango (42), Germán Augusto Ortiz Cardona (42) y Edwin Javier Valenzuela Meneses (34). Estas personas realizaban trabajos de estiba en el contenedor, y preparaban los paquetes de pota congelada con droga debidamente acondicionada. En el inmueble se intervino a los peruanos Guido Reyes Coronado (39), Cristian Ángel Gutiérrez Saravia (40); al argentino Enrique Luis Tato, responsable de la exportación; a Donal Víctor Saavedra Huanca (30), guardián del local, sin documentos; y a Diego Fernando Grajales Uribe (35), sin documentos y que dijo ser colombiano. Éstos realizaban la carga de costales dentro del contenedor de la empresa Maersk. LA DROGA. En el local se halló también otro contenedor N° HLXU 4767142, que no tenía precinto de seguridad y contenía varios costales de polietileno con trozos de aleta de pota congelada. Al abrir uno de los costales, se encontró debidamente acondicionado, paquetes tipo ladrillo, forradas con cinta de embalaje transparente, recubierta con algún tipo de grasa, forrada con papel carbón negro y recubiertos nuevamente con cinta de embalaje para evitar ser detectadas. detrás de las maniobras estaba Haim Levy o Chaim Levy, según el pasaporte que se lea (tiene dos: uno israelí y otro sudafricano), a cargo, con la colaboración de su mujer peruana de nombre María Elizabeth Reategui Gutiérrez, del trato con los proveedores de la cocaína y los clanes familiares ocupados del transporte, protección y salida de los cargamentos hacía los mercados internacionales a través de las terminales marítimas. Del mismo modo se identificó a Tato, quien se había instalado en Piura tiempo atrás abriendo la empresa Maersk con la exportación de productos marinos como actividad declarada. Sin embargo, los investigadores descubrieron que el argentino utilizaba a sus proveedores, empresas de terceros, para el acopio y envío de la droga camuflada en productos legalmente exportables. A la policía no le quedó más que seguir la huella de uno de los camiones de Maersk. Así llegaron a San Francisco, donde la inspección del contenedor HLXU 4767142, que no tenía precinto de seguridad y que estaba con el motor frigorífico funcionando, permitió el hallazgo de 300 paquetes del tipo ladrillo, forrados con cinta de embalaje transparente y recubiertos con algún tipo de grasa, que luego el reactivo químico confirmó como cocaína de máxima pureza con un peso total de 335 kilos y 125 gramos. Pero el premio mayor se ocultaba en otro partida. Escondida entre aletas y filetes de pota (una especie de calamar gigante) los efectivos encontraron, también congelada, una solución que a simple vista desentonaba con el resto de los productos. Cuando se logró descongelar todo el cargamento el análisis arrojó que se trataba de cocaína líquida con un peso bruto de 3721 kilos. Lo secuestrado, en total, supera las cuatro toneladas. Además del volumen, lo que probó la envergadura de la organización, con su estatus internacional, fue la multiplicidad de nacionalidades contadas entre sus miembros. El MÉTODO. De acuerdo con lo analizado de las escuchas telefónicas que permitieron desarticular a la banda, tanto Tato como el mexicano Beltrán fijaban el precio, que oscilaba entre los 1600 y 2000 dólares por cada kilo de cocaína introducido en los contenedores para su exportación. Una vez cerrado el trato, el propio Tato era quien solicitaba las inspecciones antidrogas a cargo de Aduanas para darles mayor garantía a sus clientes de que la embarcación resultaría exitosa. Luego del control y camino al puerto, el contendor era desviado a los depósitos de la organización criminal para remplazar el producto legal por cocaína. Antes de continuar el trayecto al puerto, el contenedor era cerrado nuevamente con precintos clonados. Según los especialistas, por la cantidad de droga acumulada que la policía encontró, se estima que provendría del valle de los ríos Apurímac-Ene y Mantaro, una región a los pies de Los Andes, y su traslado se habría concretado mediante la modalidad "hormiga", es decir, en pocas cantidades, hasta Paita, donde mediante el uso de químicos la droga es convertida en líquido para evitar ser detectada. Allí, en esa ciudad casi fronteriza con Ecuador, vivía Tato, más precisamente en Los Tejidos, un barrio de mansiones donde se instala la clase acomodada. "No es usual que haya argentinos al frente de una organización que maneja semejantes volúmenes de droga. Por lo general, siempre han sido colombianos y mexicanos los que se han asociado con los peruanos para traficar", explica un vocero del caso a cambio de reservar su nombre, quien además admite que "es seguro que la banda haya enviado muchos cargamentos similares o mayores a Europa antes de ser descubiertos". "Piura –concluye el investigador–es una zona con mucha actividad narco porque tiene salida al mar y, más importante aún, en las provincias es más fácil sobornar a las autoridades. Lo mismo que en su país, ¿no?" La policía dio a conocer las identidades y nacionalidades de los detenidos. La lista es: los colombianos Hernán Darío Jiménez Arango (42), identificado con Cédula de Ciudadanía N° 98585428; Germán Augusto Ortiz Cardona (42), con Carnet de Extranjería N° 000843906 y Edwin Javier Valenzuela Meneses (34), con Carnet de Extranjería N° 000903844. Además, Guido Reyes Coronado (39), identificado con DNI 02893551; Cristian Ángel Gutiérrez Saravia (40), con DNI. 18133292. El ciudadano argentino Enrique Luis TATO (50), con Carnet de Extranjería N° 000493514, al cual lo sindican como el responsable de la exportación. El ciudadano Donal Víctor Saavedra Huanca (30), con DNI. 45411387 y Diego Fernando Grajales Uribe (35), ciudadano colombiano, con Cédula de Ciudadanía N° 16551761. Los últimos detenidos fueron: Edwin Antonio Castro Zegarra (38), identificado con DNI. 02885530. Renzo Manuel Rodríguez Maklin (41), identificado con DNI. 06668675; Jorge Richard Pereda Sánchez (36), con DNI. 43531844, y María Elizabeth Reátegui Gutiérrez (51), con DNI. 08653794; el argentino Óscar Oswaldo Alesi (61), con Carnet de Extranjería N° 000716891; el ciudadano mexicano Guillermo Alfredo Beltrán Félix (50), identificado con Pasaporte Nº GO3836388 y el ciudadano Israelí Haim Lewy (56). Fuente: http://www.inforegion.pe/narcotrafico/169708/la-red-del-indultado/ http://tiempo.infonews.com/2013/10/20/policiales-111490-dos-argentinos-lideraban-una-red-internacional-de-narcotraficantes.php
Fotografía 2: grupo "escorpión" los tenía fijados desde el 2012.
Fuente: inforegion Peru. [1013]
Autor: Narcotrafico
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Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.
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