VUELVEN LOS 'GUAQUEROS' DE LA MAFIA

Categoría: General

Fecha: lunes 10 de mayo del 2010

Aunque ya son pocos los que en Pacho, la tierra del ‘Mexicano’ Gonzalo Rodríguez Gacha, recuerdan la tarde en la que las aguas del San Miguel se pusieron verdes, por los miles de billetes de 20 y 50 dólares que salieron de dos canecas ocultas que arrastró el río en una crecida, a esa zona del occidente de Cundinarmarca siguen llegando los cazadores de los tesoros de la mafia.

VUELVEN LOS

Fotografía 1: foto: archivo - david osorio / el tiempo - héctor veloza cano enviado especial pacho (cundinamarca) – diciembre 2009 los supuestos tesoros del 'mexicano' (izq.) aún son buscados a punta de pica y pala en pacho (cundinamarca). van dos décadas de destr

Eso fue hace casi 20 años. Pero los últimos buscadores de las guacas del capo del cartel de Medellín aparecieron en ese municipio hace menos de diez días. Once hombres y una mujer, entre ellos cuatro miembros activos de la Fuerza Pública, se inventaron un allanamiento en la finca Santa Bárbara, donde vive un pariente de Rodríguez Gacha.

Ese 30 de abril, el mayor del Ejército Javier Alberto Carreño y sus socios retuvieron a cuatro trabajadores de la finca y a un niño de 9 años, mientras empezaban a cavar, como desesperados, por varios puntos de la finca.

Carreño, que está adscrito al Hospital Militar, estaba acompañado de otro oficial del Ejército asignado a la base de Tolemaida, y de dos policías de la estación del barrio Restrepo, de Bogotá: el capitán Alexánder Espinosa Fonseca y el agente Andrés Noval Guzmán. A la cabeza del grupo estaba Jalid Navarro, ex funcionaria de la Fiscalía.

Durante más de dos horas, los empleados escucharon cómo rompían el piso de la casa.

Primero oyeron con temor el azaroso ruido de una motosierra quebrando el piso de madera. Y luego, los desesperados martillazos y el golpeteo de la picas para romper el concreto. Mientras eso ocurría, siempre tuvieron en frente a uno de los ‘funcionarios’, que sostenía un arma en la mano sin apuntarles.

Cuando llegó la Policía de Pacho a detenerlos, alertada por varios testigos, los guaqueros no habían encontrado nada. La ruta del tesoro los condujo a un proceso por secuestro simple, falsedad en documento público y suplantación de autoridad que les podría costar 10 años de cárcel.

Tentación para autoridades .

En las tierras ‘encantadas’ por el mito de las caletas, hay una apuesta que casi nunca se pierde: que en las bandas de guaqueros de la mafia no falta nunca un funcionario de la Fiscalía o un militar.

El del 30 de abril no fue el primer caso del año. En enero, cuentan los cuidanderos de Cuernavaca, una de las haciendas preferidas de ‘el Mexicano’, llegó otro grupo, solo que en vez de pistolas y ametralladoras venía ‘armado’ de georradares, aparatos que se usan para detectar metales en el suelo. “Se fueron rápido cuando les dije que iba a llamar al administrador”, dice un empleado.

Días después, allí mismo aparecieron varios militares con una retroexcavadora. Al frente de ellos iba una fiscal, Mónica Patricia González, quien fue capturada en febrero pasado por inventarse procesos con falsos informantes para hacer allanamientos en esa región. Nada apareció en los socavones que abrieron.

“Los pachunos están hastiados de que al pueblo solo se le relacione con Gacha”, dice una autoridad del municipio. Pero en 20 años ‘guaqueros’ no han parado de echar pica y pala en las mansiones, hoy vestustas, que un día fueron la envidia de la región.

Algunos, como lo reveló EL TIEMPO en el 2007, incluso tenían permiso del Estado. Eso pasó con los 23 guaqueros que ofrecieron encontrar 8 mil millones de dólares que supuestamente ‘el Mexicano’ enterró en Cuernavaca, y que lograron que el propio Comando del Ejército patrocinara la búsqueda.

Pese a que hubo equipos de última tecnología, los registros oficiales señalan que no se halló una moneda. .

Tras los tesoros de la mafia.

A lo largo de dos décadas, el municipio de Pacho ha tenido que cargar con el estigma de ser, por un lado, la cuna de Gacha –que fue uno de los hombres más temidos y odiados del país– y además, con la fama de ser tierra de promisión para aventureros y varados.

La más grande caleta oficialmente encontrada en Cuernavaca apareció en 1990.

Allí había 10 millones de dólares. Luego, salió a la luz pública el supuesto saqueo de 19 millones de dólares y lingotes de oro que hicieron dos militares, el capitán del Ejército Álvaro Hernán Uscátegui y el mayor Darío Pacheco. Uscátegui fue condenado a cinco años de cárcel.

150 FAMILIAS EN BIENES DEL MEXICANO.

Desde hace cuatro años 34 predios que eran del Mexicano, y que habían sido ocupados por la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE), funcionan como albergues escolares y de 150 familias desplazadas o que no poseen tierras.

En Cuernavaca, administrada por la Dirección Agropecuaria de Pacho, se hospedan durante una semana, cada 15 días, 21 adolescentes de 13 y 15 años que asisten a la escuela y están una semana en el campo. En Santa Rosa, finca que era del ‘Mexicano’, hay 28 familias llegadas de Landázuri (Santander), Caquetá, Samaná (Caldas), Colombia (Huila), Córdoba y Chocó.

Mazatlán, el Vergel y San Ignacio también son trabajadas por desplazados.

Obsesión por las caletas de Farc y ‘paras’.

La fiebre de las fortunas escondidas por guerrilla y Auc tiene varios capítulos recientes. Después de los 40 mil millones de pesos que dos batallones antiguerrilla encontraron en el 2005 en canecas enterradas en las selvas de San Vicente del Caguán, Caquetá, militares activos y retirados se internaron de nuevo en la manigua en busca de más dinero de las Farc.

Varios de ellos revelaron que mandos superiores los entrenaron y los volvieron a uniformar para recuperar las caletas que habían enterrado en el primer hallazgo. Todo, con la promesa de recibir un porcentaje.

La historia, que inspiró artículos, una película y una serie de televisión, está pendiente de un segundo juicio que iniciará la justicia penal militar a 144 uniformados luego de que el primer proceso fuera anulado.

Y en Camagüey, una finca de los jefes ‘paras’ en Valencia (Córdoba), guaqueros abrieron decenas de huecos en paredes y piso luego de que ex jefes de las Auc fueron extraditados a E.U. El lugar era sitio de las fiestas de los Castaño y luego –según las autoridades–, pasó a manos de ‘don Berna

Fuente: El Tiempo. [569]

Autor: Judiciales

Cantidad de Impresiones: 3,759

Editado Por: Cristian Giovanny Toro Sánchez.

COMPARTIR EN TUS REDES SOCIALES.

Comentarios